Proceso de Curación

El primer  paso para la elaboración de los jamones, consiste en clasificarlos por peso y tras comprobar que el desangrado de las piezas es correcto se les aplica una fina capa de sal y se dejan en cámara para al día siguiente iniciar la salazón. Esta consiste en apilar los jamones en capas sucesivas de sal y jamones dentro de la cámara destinada a tal proceso.

En estas pilas permanecerá un número de días que está determinado por el peso en fresco de cada jamón. Al concluir esta fase los jamones son lavados y conducidos a secaderos artificiales con temperatura y humedad controlada donde aseguramos la viabilidad del producto.

A partir de aquí es el clima de nuestra zona y la especial vigilancia a la que sometemos a nuestros productos los que se encargan de finalizar el producto. Primero en secaderos naturales, donde deben pasar al menos un verano, para finalizar en las bodegas donde los aromas y sabores propios del jamón se van asentando hasta conformar tan peculiar producto.

Este proceso se repetirá para las paletas, eso sí, acortando los tiempos ya que son de menor tamaño.